No tengo la menor duda a esta altura del juego y del partido, que hay una salida para el PAÍS, para la patria buena, para esa patria que todos anhelamos de Justicia social, solidaridad, honestidad y sobre todo que exista un profundo AMOR AL PROJIMO. Y saben quien es la persona en donde todos deberíamos fijar bien la mirada, el corazón, la mente, el cuerpo y el espíritu? en JESUS DE NAZARETH. El hijo de Dios. El ungido, el que resucitó al tercer día y pagó el pecado por toda la humanidad. Si Ud. observa un poco verá que el Gobierno Bolivariano y su Presidente Hugo Chávez lo han venido haciendo, el apoyo al canje Humanitario, La política Internacional de Unión de los Pueblos de Nuestra América, la política de seguridad Ciudadana, de Atención al Pueblo en la salud, educación. Por ejemplo Hugo Chávez ha dicho hasta la saciedad que el reconoce en Jesucristo como su comandante en Jefe, que debemos seguir el ejemplo de Jesús sobre el servicio, el desprendimiento a las cosas materiales. Y lo más reciente las Fuerzas Armadas Bolivarianas haciendo cultos en sus cuarteles, unidades y servicios. ¡Que Dios bendiga a sus Comandantes, Oficiales, S.O.P.C, Soldados y personal Civil! Pero hay un problema no solo en Venezuela, sino en toda Latinoamérica, EE.UU, Europa y Asia. La humanidad no quiere tener el temor a Dios, otros han decidido tomar el camino contrario, es decir servirle al dios de este mundo. Y ¿Cual es el dios de este mundo? El mismo Satanás, que se manifiesta en ese espíritu de maldad, porque prefieren seguir en pecado, seguir mintiendo, bebiendo alcohol, traficando con drogas, engañando, denostando, asesinando, cometiendo adulterios y toda clase de impurezas, que terminan en la destrucción del ser humano. Por ello no me cansaré de darle LA GLORIA A DIOS, de predicar el evangelio de las buenas nuevas de salvación. Venezuela necesita un avivamiento espiritual, necesita que haya una RECONCILIACION, entiéndase bien una RECONCILIACION, que baje el espíritu santo y more en nuestras vidas, para que comiencen a ocurrir los milagros, las sanaciones, para que se vaya la brujería, la santería y todas aquellas prácticas que son contrarias a DIOS. La palabra de Dios nos dice, que no es con espada, ni con ejército, sino con su santo espíritu, que va a ocurrir esa verdadera transformación en nuestro País. Claro estoy refiriéndome a una verdadera revolución, revolución en el espíritu para que comencemos a tener un cambio en nuestras vidas. Ahora para que esto sea posible todos, absolutamente todos venezolanos y extranjeros, Gobierno y Oposición, militares y civiles, autoridades debemos dar un primer paso. Reconocer que hemos sido pecadores, pedirle a Dios de todo corazón que perdone nuestras iniquidades. Ya yo lo hice y ¿Saben lo que pasó? Todo cambió en vida, lo primero que comencé a sentir fue paz en mi corazón, luego hubo un proceso de sanación y restauración. Mis amados y amadas, compatriotas y camaradas, Jesús Vino a este mundo a enseñarnos y nos dio ejemplo, nos señaló el camino. Lo único que tenemos es que seguirlo a él con la obediencia y sujeción que se encuentra en la palabra de Dios, La Biblia. Debemos ORAR y pedir que se acaben los enfrentamientos y la violencia que se ha venido incrementando en nuestra amada patria.
¡QUE DIOS EN SU INFINITA MISERICORDIA LES BENDIGA!
Mis libros en digital. Eliu Cardozo
martes, 8 de julio de 2008
¡Un avivamiento para Venezuela!
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