domingo, 4 de abril de 2010

JESUS: ¡Ha resucitado verdaderamente! Rev. Francisco Aular

JESÚS: ¡Ha resucitado verdaderamente!
Y levantándose en la misma hora, volvieron a Jerusalén, y hallaron a los once reunidos, y a los que estaban con ellos, que decían: Ha resucitado el Señor verdaderamente, y ha aparecido a Simón. Lucas 24:33-34 (RV60)
“No está aquí, pues ha resucitado” (Mateo 28:6) “Ha resucitado el Señor verdaderamente”… ¡Es el grito de triunfo del Crucificado! Es el grito de triunfo de Su Iglesia. Es el grito de triunfo de todos los cristianos de todos los tiempos y lugares. En definitiva, sin la resurrección de JESÚS, la fe cristiana estaría entre todas las religiones comunes de un mundo perdido. En efecto, la resurrección de JESÚS es la columna principal que sostiene a todas las demás doctrinas. Sin la certeza de la resurrección de JESÚS, nuestra fe sería un cascarón vacío dando vueltas y vueltas alrededor de la tumba de Su fundador. ¡No es así! En efecto, hoy en Jerusalén en el Jardín de la Tumba, está un sepulcro vacío desde que en una mañana como hoy, un par de ángeles preguntaron a las mujeres que iban a preparar el cadáver de JESÚS y encontraron la tumba vacía: “¿Por qué buscáis entre los muertos al que vive?” (Lucas 24:5)
El día viernes JESÚS, muere en victoria, pero su resurrección del domingo, es su día de triunfo definitivo. La resurrección de Jesús es el sello del regalo de nuestra salvación. La bandera del cristianismo es la esperanza de la resurrección. Todos los que hemos nacido de nuevo por la vida que vino del cielo a través de JESÚS, sabemos por la Palabra que así como Él resucitó: ¡Nosotros también resucitaremos! Es más, la vida normal del cristiano de hoy, es vivir una vida resucitada y victoriosa por la resurrección de JESÚS momento a momento.
Mi maestro de cómo preparar sermones del Seminario don Germán Núñez Briñez, y yo fuimos a Jerusalén, visitamos el Jardín de la Tumba, nos encontramos que en sus alrededores había gente de muchas partes del mundo al juzgar por sus rasgos físicos, vestimentas. Aunque todos hablábamos idiomas diferentes, nos unía una sola verdad, dicha dos mil años antes: “No esta aquí, pues ha resucitado” La tumba cedida por José de Arimatea a JESÚS: ¡está vacía!, y un cartel lo anuncia con las mismas palabras que los ángeles les dijeron a las mujeres que vinieron trayendo las especies aromáticas para ungir el cuerpo de JESÚS: “No está aquí, pues que ha resucitado”. Mi amado hermano Núñez y yo, estábamos a punto de llorar de alegría, con toda esa emoción encima entramos a la tumba, nos colocamos de frente a la abertura de la tumba, y desde allí contemplamos a los demás turistas que había llegado. De repente, la voz potente del príncipe de los predicadores venezolanos, se elevó entonando las notas del himno que cuenta el triunfo del Crucificado, hicimos un dúo que poco a poco, se convirtió en un coro que los demás turistas, conociendo este himno internacional, entonaron en sus propios idiomas: “Cristo la tumba venció”.
Como los ángeles dijeron a las mujeres “No está aquí, pues ha resucitado” y las apariciones que reiteradamente JESÚS, hizo a sus discípulos, a sus familiares y a otros seguidores, fue el hecho que afirmó la fe vacilante y lo que explica, la transformación de sus discípulos de temerosos el día viernes a los valientes desde el domingo de resurrección hasta nuestros días. ¡La tumba vacía asegura que nosotros los que creemos en JESÚS, adoramos a un Dios vivo y no a un dios muerto! Sí, el Crucificado ha triunfado y nosotros con Él, en Él y para Él.
Oración:
Gracias amado Padre, por haber levantado a JESÚS de la tumba, y darme con Él, la esperanza de mi resurrección. Este hecho proclama que ni la muerte ni la tumba será mi última morada como ser humano, y que mi resurrección me dará un cuerpo glorificado para vivir a tu lado para siempre como es tu plan. Ayúdame a proclamar esta victoria en el Nombre de JESÚS. Amén.
Perla de hoy:
Alabe al Señor, pues, su poder en la nueva vida en Él, testifica que usted vive una vida resucitada con Él desde ahora y hasta el más allá.
Interacción:
¿Qué te dice Dios hoy por medio de su Palabra?
Y en respuesta a ello…
¿Qué le dices tú a Él?
Francisco Aular
faular@hotmail.com

jueves, 1 de abril de 2010

La Copa de la Obediencia. Rev. Francisco Aular

Diciendo: Padre, si quieres, pasa de mí esta copa; pero no se haga mi voluntad, sino la tuya. Lucas 22.42 (RV60)
Perdónenme que comience de una manera muy personal, pero hoy estoy cumpliendo 47 años de haber nacido de nuevo. Sí, recuerdo que aquel Jueves Santo del año 1963, leyendo la Biblia, Dios me llevó a San Juan 17:20, y con ese versículo Él tocó mi corazón. En cierta manera, no lo he alcanzado todo en la vida cristiana en cuanto a la perfección en Él, pero sigo con un sentido de gratitud hacia mi Señor y Salvador, creciendo cada día en el camino, la verdad y la vida. Lo que sí puedo añadir es que Dios me hizo nacer para ser bendecido y bendecir a otros. Así que, de entre todas las bendiciones que el Señor me ha dado está la inolvidable visita que hiciera a Israel en 1988, la cual me marcó para siempre. A continuación relato una experiencia de las muchas que tuvimos allí, en compañía de mi maestro de Homilética en los días del Seminario don Germán Núñez Bríñez.
Llegamos al Monte de los Olivos y al lado del Templo de Todas las Naciones, con sus doce cúpulas representando las doce tribus, está ubicado el Jardín de Getsemaní, pero cuando llegamos estaba cerrado, "¡no, no puede ser!", exclamé con desilusión. A lo lejos, noté que el guardián del lugar se dedicaba a las labores de limpieza, noté también que era un palestino. Le hice señas para que se acercara, el hombre vino y nos dijo que cerraban el lugar un día a la semana por labores de mantenimiento. Insistí, el hombre al ver mi frustración se le ablandó el corazón, y haciendo señales de que no se lo dijéramos a nadie, nos dejó entrar. Mi corazón saltaba de alegría y mis ojos no dejaban de disparar imágenes de todo el lugar. Allí quedan todavía ocho olivos originales, con más de tres mil años de edad, y en cierto lugar se contempla la roca de la Agonía, donde se supone que Jesús, oró, lloró y agonizó. ¡No pude resistirme y me arrodillé, lágrimas de gratitud fluían de mis ojos! Me pareció contemplar a JESÚS sufriendo, gimiendo en una agonía total, el sudor rojizo de su frente, cayendo gota a gota sobre aquellas piedras, sentí que toda la tempestad del mundo caía sobre sus hombros. Más aun, estar ahí en Getsemaní era contemplar que a los ojos de un Dios tres veces santo, el pecado es tragedia, dolor y desastre. No existe nada bueno en el corazón del ser humano pecador, la obediencia a Dios es la columna sobre la cual debiera descansar toda respuesta del ser humano al amor de Dios, pero desde Adán -el habitante feliz del Jardín del Edén-, la desobediencia ha sido nuestra única respuesta al Dios Santo.
¡Pero he aquí el segundo Adán: JESÚS! En Él, la obediencia es total. En toda la historia de la salvación desde antes de la fundación del mundo, Getsemaní es el punto de no retorno, es el punto del trueque, del intercambio: ¡Jesús toma el lugar del pecador! Nadie lo obliga a hacerlo. Pero el amor de JESÚS es grande, y decide sobre esa base -como el primer Adán-, porque tiene delante de sí el obedecer o el desobedecer. La lucha es real y se le da la copa del precio que tendrá que pagar; la toma o la deja. Fue entonces que en mi espíritu, escuché el final más feliz de toda la prueba de Getsemaní, y también de mi oración: "Padre, si quieres, pasa de mí esta copa; pero no se haga mi voluntad, sino la tuya". Y, se tomó la copa hasta la última gota: ¡La obediencia, por fin, había triunfado!
Oración:
Padre eterno:
¡Gracias amado Dios por enviar a tu Hijo a morir por mí! Tal razonamiento me hace humillarme delante de tu amor, y rogarte que yo tenga fuerzas para seguir predicando este mensaje. En el nombre de JESÚS, amén.
Perla de hoy:
¿Está en alguna encrucijada de la vida? Escoja hacer la voluntad de Dios sin mirar el costo.
Interacción:
¿Qué te dice Dios hoy por medio de su Palabra?
Y en respuesta a ello…
¿Qué le dices tú a Él?
Perlas del alma
Francisco Aular
faular@hotmail.com

Reflexiones en torno a la soberanía y libertad. Conexiones subyacentes. Caso Venezuela. Eliú J. Cardozo Sáez

1.- La soberanía reside en el pueblo (Art. 5 C.R.B.V) Desde que Venezuela, al igual que otros países, adquirieron su independencia y lib...